‹ Fórmate
Equipo · 6 min de lectura

Cuándo tiene sentido contratar a otro entrenador

Una agenda llena no justifica por sí sola contratar.

En corto

Divide el coste mensual de la incorporación entre el margen que deja cada cliente: si cuesta 2.000 € y cada cliente deja 100 €, necesitas 20 clientes solo para llegar a cero. Antes de decidir, mide durante seis u ocho semanas la demanda que estás rechazando de verdad.

coste mensual de la incorporación 2.000 € 20 clientes × 100 € de margen para llegar a cero hoy rechazas 8
Con 8 clientes rechazados estás comprando capacidad vacía.

La agenda llena puede significar que hay demanda de sobra, o puede estar tapando precios demasiado bajos, horarios saturados solo en dos franjas o demasiadas horas tuyas dedicadas a administración. Son tres problemas distintos y solo uno se arregla contratando.

Define el problema antes que el puesto

¿Estás rechazando clientes? ¿Tienes lista de espera? ¿Quieres recuperar horas tuyas? ¿Hay demanda de algo que tú no sabes o no puedes dar?

Cada una de esas respuestas lleva a un perfil diferente, y algunas ni siquiera llevan a una contratación. "Necesito ayuda" todavía no es un puesto de trabajo.

Haz la cuenta

Suma lo que cuesta de verdad incorporar a alguien: salario, seguridad social, el material que necesite y las horas tuyas que se irán en formarle y coordinarle. Pongamos 2.000 € al mes.

Ahora mira cuánto margen deja cada cliente nuevo que esa persona atendería. Si son 100 €, necesitas 20 clientes solo para llegar a cero.

Si puede atender a 30 y tienes demanda demostrada para llenarlos, ahí hay un negocio. Si lo que estás haciendo es rechazar a ocho personas al mes, estás a punto de comprar capacidad vacía y pagarla todos los meses.

Mide la demanda antes, durante semanas

La sensación de estar desbordado no distingue entre tener demasiada demanda y tener la agenda mal montada. El registro sí.

Durante seis u ocho semanas anota cada solicitud que no puedes atender, en qué horario la pedían, quién se ha quedado esperando y cuántas horas tuyas quieres liberar. Con eso encima de la mesa, la decisión se toma sola en un sentido o en el otro.

Cuenta el tiempo de gestión

Nadie llega y produce desde el primer día. La incorporación, la coordinación semanal y el control de calidad consumen horas tuyas, justo las que querías liberar.

Durante las primeras semanas es normal tener menos capacidad en lugar de más. Conviene saberlo antes para no interpretarlo como un fracaso.

Define qué es éxito a 90 días

Antes de firmar nada, escribe qué tiene que haber pasado a los tres meses: cuántos clientes atendidos, cuántas horas tuyas liberadas, qué margen, qué nivel de calidad o cuánta lista de espera reducida.

Contratar no demuestra por sí solo que estés creciendo. Tiene sentido cuando resuelve un cuello de botella que sabes nombrar y la economía puede sostenerlo mientras arranca.

Aprende con Growing

Cada semana, una idea para dirigir mejor tu negocio

Déjanos tu email y te llegan los artículos de gestión, la bitácora del proyecto y el aviso cuando puedas entrar en Growing.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos clientes necesito para que salga rentable contratar a alguien?

Divide el coste mensual total de la incorporación entre el margen que deja cada cliente nuevo. Con 2.000 € de coste y 100 € de margen por cliente, necesitas 20 clientes solo para cubrir el gasto, sin ganar todavía nada.

¿Cómo mido si tengo demanda suficiente antes de contratar?

Durante seis u ocho semanas anota las solicitudes que no puedes atender, los horarios que te piden, la lista de espera y las horas tuyas que quieres liberar. Sin ese registro, la sensación de estar desbordado no distingue entre demanda real y agenda mal organizada.

¿Contratar significa que el negocio está creciendo?

No por sí mismo. Tiene sentido cuando resuelve un cuello de botella concreto y la economía lo sostiene. Si lo que hay detrás son precios bajos o mucha administración, contratar multiplica el problema en lugar de resolverlo.

Seguir leyendo