‹ Fórmate
Estrategia · 6 min de lectura

Decidir qué no hacer: la parte de la estrategia que más cuesta

Un negocio pequeño puede tener más oportunidades que capacidad, así que lo difícil no es generar ideas sino decidir cuáles no entran.

En corto

Antes de meter una idea nueva, pásala por tres filtros: si resuelve un problema importante ahora, si tenéis tiempo y dinero para hacerla bien, y qué dejáis de hacer para que entre. Si la tercera respuesta es «nada», estás dando por hecho que la capacidad es infinita.

¿resuelve un problema importante ahora? ¿tenemos tiempo, dinero y atención para hacerlo bien? ¿qué dejamos de hacer para que entre?
Si la tercera respuesta es "nada", la capacidad no era infinita.

Un servicio nuevo, otra red social, una colaboración, un curso, un evento, una campaña de anuncios, rehacer la web. Todo eso puede tener sentido por separado, y a la vez es imposible.

Cada sí desplaza algo

Cinco horas dedicadas a lanzar un servicio nuevo son cinco horas que no van a los clientes que ya tienes, a las conversaciones de venta que están abiertas, a descansar o a mejorar algo que ya funciona.

Ese desplazamiento existe siempre, aunque nadie lo apunte en ningún sitio. La única diferencia entre los negocios que lo llevan bien y los que van ahogados es si lo hacen explícito antes o lo descubren después.

Tres filtros

Antes de meter algo, tres preguntas.

La primera: ¿resuelve un problema importante ahora mismo? No dentro de un año ni en teoría.

La segunda: ¿tenemos tiempo, dinero y atención para hacerlo bien? Hacerlo a medias suele salir peor que no hacerlo, porque consume igual y no produce.

La tercera, que es la que decide de verdad: ¿qué dejamos de hacer para que esto entre? Si la respuesta es "nada", lo que estás haciendo es fingir que la capacidad es infinita, y la factura llega dos meses después en forma de cosas a medias.

Lo nuevo compite con mejorar

Hay un sesgo que se repite mucho: lo nuevo parece crecimiento y lo que ya existe parece mantenimiento.

Casi nunca es así. Subir un 8 % el precio de un servicio que ya vendes, mejorar dos puntos la retención o llenar los huecos muertos de la agenda produce dinero antes y con menos riesgo que lanzar una línea desde cero. Y además no te obliga a aprender un negocio nuevo mientras llevas el que tienes.

La lista de "no ahora"

Descartar cuesta emocionalmente, así que no descartes: aparca. Ten una lista con las oportunidades que no entran este trimestre y la fecha en la que las vas a volver a mirar.

Eso evita que cada conversación interesante te reescriba la estrategia, y evita también la sensación de estar perdiendo cosas por el camino.

Tres prioridades y nada más

Elige tres resultados para el trimestre y ponlos donde los veas. A partir de ahí, cada idea nueva no compite contra tu entusiasmo, compite contra esos tres.

La atención del fundador es el recurso más escaso que tiene un negocio pequeño. Estrategia, en la práctica, es protegerla: lo que hagas tiene que tener una razón para estar por delante de todo lo que has decidido no hacer todavía.

Aprende con Growing

Cada semana, una idea para dirigir mejor tu negocio

Déjanos tu email y te llegan los artículos de gestión, la bitácora del proyecto y el aviso cuando puedas entrar en Growing.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se priorizan las iniciativas en un negocio pequeño?

Pasando cada idea por tres filtros: si resuelve un problema importante ahora, si hay tiempo, dinero y atención para hacerla bien, y qué se deja de hacer para que entre. La tercera pregunta es la que de verdad decide.

¿Qué es una lista de no ahora?

Es donde guardas las oportunidades que no entran este trimestre, con la fecha en que las volverás a mirar. Sirve para posponer con criterio en vez de descartar, y evita que cada conversación cambie la estrategia.

¿Es mejor lanzar algo nuevo o mejorar lo que ya funciona?

Casi siempre compensa antes mejorar. Un ajuste pequeño de precio, de retención o de capacidad sobre un servicio que ya vende suele producir más que una línea nueva construida desde cero.

Seguir leyendo